Cuanta emoción, cuanto desafío para mi, sensibilidad a flor de piel, sin dudas realmente una noche única, fotografiar mi primer boda igualitaria (en ARG bodas entre personas del mismo sexo) fue una maravilla para los sentidos, un marco de un puro amor, de un amor de diez años de historia, y después de mucha lucha de muchas lunas y de mucho amor tuvo su festejo en este verano, una cálida noche.
A veces sueño con un mundo que no discrimine, que no juzgue a nadie por las apariencias, que nadie tenga prejuicios, que exista un mundo sin fronteras que limiten cualquier cosa, a veces sueño, con gente que valore el amor, el respeto, las personas por lo que son…a veces sueño, con un mundo mas justo, con igualdad de oportunidades y derechos, con gente feliz, que no tenga que sufrir para conseguir algo, con gente digna, humana, con gente como la que encontré en esta boda, para mi un ejemplo de vida, de lucha y de amor.
(NO publico las fotos por un pedido de esta pareja de confidencialidad de las imágenes, y respeto su decisión, solo me queda desearle lo mejor para ambos!)