Luego de esperar y con 14 horas de retraso, y unos 10 cafés encima, pude embarcar (si leíste bien 14 horas AMERICAN AIRLINES) descubrí que cada día me gusta mas volar, ver el infinito horizonte, el cielo despegado, claro y puro, que a veces lo viste de gala alguna nube ostentosa, las simetrías de los campos, las rígidas retículas de las ciudades, y al anochecer los colores ámbar de las metrópolis que asoman como un rosario de luces.
Luego de 10.5 hs de vuelo, llegue a DALLAS FORTWORTH, allí nada importaba,ni las esperas, ni las horas pasadas, ya estaba con mis amigos, Arturo Ramirez y su bella familia, fue lo primero q vi luego de pasar por migraciones y aduana, y en los tiempos del saludo apareció mi amigo Hiram Trillo. Cuando sentís el gusto de el reencuentro ya nada importa, ni la espera, ni los cafés de mas, ni la hora de vuelo…a descansar mañana es mi primer “Thanksgiving”. Prometo imágenes!