Cada boda es un desafío. También una oportunidad, pero sin dudas cada boda moviliza cosas, mas en esta Boda Hindú y en mí al menos. Allá por 2007/08 veía y admiraba a unos colegas del exterior (USA, MEXICO) miraba sus blogs, sus fotos y GUAU! no podia creer que lindos lugares, que bellas fotos y sobre todo lo veía como inalcanzable, sobre todo para mí que venía de una situación super complicada económicamente y de un pueblo que no llegaba a los diez mil habitantes del interior de la Argentina, medio aislado con un internet intermitente y sin señal de teléfono. Siempre seguí los trabajos de estos colegas, desde un lugar de admiración por su trabajo, y por la vueltas de la vida este verano me tocó luego de muchos años, trabajar codo a codo con ellos, con mis referentes, que hoy se han transformado en mis amigos. Por eso cuando llego a la boda MURNAL en su caballo, con mucha música, alegría, color y aromas alucinantes a su alrededor para encontrarse con PRIYA, en medio de la algarabía con la cual se celebran estas bodas, me di cuenta, que después de tantos años de trabajo estaba donde quería con quienes quería, y me costó enfocar mi cámara, por que los ojos se llenaron de lágrimas, reafirmé aquello que siempre sostuve que «se puede», me acordé de mi papá que me heredó la profesión, miré a mis amigos/colegas, el cielo estaba especialmente azul en Los Angeles, si me costó enfocar, pero fue el mágico momento en que se alineó la cabeza, el ojo y el corazón. Un momento de magia por el cual vale la pena luchar.

Gracias Berny y Adrian de San Jose Photography por darme esta oportunidad nuevamente de cubrir otra boda para Uds, por ser mis amigos y mi inspiración.

Gracias Rudy Arpia por enseñarme el camino y ayudarme a transitarlo.

Hace ya algunos años realicé mi primer boda hindu, click aca si queres verla 

Boda Hindú